sábado, 28 de noviembre de 2015

Teatro patético





-Ofrezco mi vida tal y como llegué

Sin nada, sin amor, sin prosa, de noche y el corazón en pausa por 30 segundos-.






Relámpago de perlas

Inviernos rojos, marchitos por el halo de sangre

Cultiva hombre los deseos que abren tus manos

Porque tus manos estrangulan el agua que bebimos

Tu pensar mezclado con la añoranza

Tu espesor, te densidad vociferante



El hijo ha probado la vida en la boca del padre

Se irán los días en los espacios milimétricos que han dejado los ya idos

La mañana y sus colores decoraran el viento que circunda tu voz

Amado hombre de mis entrañas

Tuyo es el sastre empapado

Tuya es la roca y el mármol

Tuya es la vida por cuestión de tiempo


A tiempo

A tiempo estamos

A tiempo estamos de perecer


Tú que eres verbo

No puedo encerrarte verbo mío

No hayo alquimia para transmutarte

Soy pobre de lenguaje

He viajado solo en manos de Morfeo

Mi tinta está seca, muerta, gris y lánguida

La moderna Roma no me es inspiradora

Los valles que imaginé

Las cruces de oro dispuestas en las estanterías

No puedo amar verbo mío

Hombre de polvo y sangre

No puedo amarte

No puedo amar.





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