lunes, 23 de octubre de 2017

Columna Instrumental ll



Nuevamente, me pides que apunte sobre mi hijo
Mi corazón dicotómico/Dilema/Esquilo/ Calavera en mano
Y tú, cómo una estéril figura de barro.

En la alta roca me concebiste cómo el padre de las 12 castas
Cuando tuve la edad para erguirme solo, ya viejo
Recosté mi culpa sobre un lánguido nidal seco
Volví al huevo cómo el hombre al polvo
El calor de los abrazos ponzoñosos me abrigaba.

Nací bajo el bautizo de un  hombre degollado
Exhibieron su cabeza, la cabeza de Juan.

Moví las arenas y quemé los arbustos en el desierto
Me bañé siete veces en el río
Me acosté con María.


Yo fui quien ejecutó el silencio el día en que murió tu hijo
Frente a tus ojos clavé una lanza y bebí el agua su sanctus corpus
Rechacé un lugar a tu diestra.


Soy el principio del todo
Soy quien pinta las puertas con sangre de cordero
Quien vierte la oscuridad sobre los sapiens
El traidor que susurra.

He sido tu siervo
Me arrodillé ante tus pies.

Durante el alba
Reconocí mi carne
Sucia y despojada de cruces
Entonces me amé.


Pero aún sigues allí
Ordenándome que no mate
Que no despose a la mujer del rey porque es mi hermano
Que ofrezca la mejilla/que parta a mi hijo en dos

La tierra curtirá con sus famélicos gusanos
mi carne ya desarmada

Sé que sobre mis restos bailarán gatos de tres bigotes
y algunos perros que, con recelo, mirarán desde las flores.      
Descompondré los campos el día que me entierren
Y tú vendrás junto a mí, cómo el padre de los padres
Me ofrecerás la mejilla
Y yo golpearé.