martes, 17 de noviembre de 2020

La inexorable distancia

 

 


He tocado fondo una vez más

Las aguas negras golpean con vehemencia

Ya no veo los ojos del que amé un día

Y no puedo avanzar o retroceder

Cuando todo se desvanece frente a nuestros corazones

La soledad entra cómo un suave aliento de mar

 

Los rostros de aquellas personas circulando rabiosamente, denotan la profunda distancia entre nosotros

Quien me mira no mira como yo ni piensa o ama como yo, ni cómo tú

Y si esta verdad abre paso entre la rivera de los miedos

Entonces quiero desbordar los raudales del temor y recibir el golpe

Expongo mi corazón al eterno espacio entre el mundo y yo.

No he de esperar una respuesta de la realidad a través del lenguaje

Daría toda mi existencia por una palabra que tocase ligeramente la verdad.

 

El amor yace a infinitas leguas, sus huellas indican algo que nombramos pero no sabemos

Se siente tan sublime y dolorosa esta mortífera distancia entre tú y yo

Que ya no se nombrar la libertad aprisionada en mi garganta

O el amor que siempre creo ingenuamente sentir.