He
tocado fondo una vez más
Las aguas
negras golpean con vehemencia
Ya no
veo los ojos del que amé un día
Y no
puedo avanzar o retroceder
Cuando
todo se desvanece frente a nuestros corazones
La soledad
entra cómo un suave aliento de mar
Los rostros
de aquellas personas circulando rabiosamente, denotan la profunda distancia
entre nosotros
Quien
me mira no mira como yo ni piensa o ama como yo, ni cómo tú
Y si
esta verdad abre paso entre la rivera de los miedos
Entonces
quiero desbordar los raudales del temor y recibir el golpe
Expongo
mi corazón al eterno espacio entre el mundo y yo.
No he
de esperar una respuesta de la realidad a través del lenguaje
Daría
toda mi existencia por una palabra que tocase ligeramente la verdad.
El amor
yace a infinitas leguas, sus huellas indican algo que nombramos pero no sabemos
Se siente
tan sublime y dolorosa esta mortífera distancia entre tú y yo
Que ya
no se nombrar la libertad aprisionada en mi garganta
O el
amor que siempre creo ingenuamente sentir.