martes, 17 de noviembre de 2020

La inexorable distancia

 

 


He tocado fondo una vez más

Las aguas negras golpean con vehemencia

Ya no veo los ojos del que amé un día

Y no puedo avanzar o retroceder

Cuando todo se desvanece frente a nuestros corazones

La soledad entra cómo un suave aliento de mar

 

Los rostros de aquellas personas circulando rabiosamente, denotan la profunda distancia entre nosotros

Quien me mira no mira como yo ni piensa o ama como yo, ni cómo tú

Y si esta verdad abre paso entre la rivera de los miedos

Entonces quiero desbordar los raudales del temor y recibir el golpe

Expongo mi corazón al eterno espacio entre el mundo y yo.

No he de esperar una respuesta de la realidad a través del lenguaje

Daría toda mi existencia por una palabra que tocase ligeramente la verdad.

 

El amor yace a infinitas leguas, sus huellas indican algo que nombramos pero no sabemos

Se siente tan sublime y dolorosa esta mortífera distancia entre tú y yo

Que ya no se nombrar la libertad aprisionada en mi garganta

O el amor que siempre creo ingenuamente sentir.






viernes, 9 de octubre de 2020

Tiempo y muerte

 


Madre, despierta a tu hijo, es hora de partir y no hay retorno

La muerte nos distanciará de nuestros amigos

El hogar, cosa lejana, se derrumba en mis ojos y lloro a tus pies, sacra vanidad.

El mar antropófago cubre de sal tu boca

La sombra de aquella gran ola, vestida de furia, perpetró mis sueños

Y creyendo haber despertado de tal negrura órfica; la realidad me dio un golpe mucho peor madre.


Abrázame padre porque de mi voluntad temo

A la diestra de tu corazón reposo

Abrazo el tiempo con bríos y este desvanece, me regresa una mirada cuando le pienso

Temo del tiempo; en los sueños le doblego, pero todo es engaño.

La primavera ya cosecha sus vacuas esperanzas otra vez

Tiempo y muerte: la inconciliable condición humana.  








domingo, 9 de agosto de 2020

Cinema

 

En mi corazón elaboro las más patéticas imágenes:

Un adolescente caminando bajo la lluvia después de un quiebre relacional

La perspectiva desde las alturas sobre mi muerte y cuanto me llorarían

Gélidos pasajes cubiertos de penumbra

O mi padre sosteniendo mi cuerpo, interviniendo en un dramático suicidio, colgando de una toalla ceñida al cuello, sujeta al balcón.

Estas imágenes son vistas por mí, en el cinema que albergamos en nuestra cabeza

En momentos de intenso dolor y malestar emocional, operan cómo espacios fantasiosos donde logro desplazar todo mi sufrimiento, lo observo a distancia pero sigue siendo parte de mí, sólo se ha hecho parte de mi gran obra teatral.

Temo quedar preso de estas escenas, de mi fantástico teatro de lo patético

Pero la psique y el espíritu se cuidan, se protegen aunque yo no lo quiera, es por ello que entro y salgo de un marco de realidades, paisajes y sueños que me resguardan cuando caigo en las grietas de la vida misma.

Nunca seré tan magno cómo en mi cabeza y no me interesa serlo

Es peligroso abrazar con afecto estas ideas, podemos terminar engañados por su atractivo mundo y el cuerpo no discierne verdad de fantasía, por lo mismo en que somos vulnerables en nuestros sueños.

Una fantasía sin fronteras: cría sueños y te arrancarán de ti mismo.




sábado, 25 de julio de 2020

Una rasgadura en el tejido de lo sensible





Durante un sueño mi hermano intentó besarme, mientras el me creía dormido, 
y su aroma, su fulgor y presencia, corroían cómo ácido mi cara. 
No hemos hablado en años, no hay nada que decir, todo está en la mirada.

Aquellos ojos verdes, tristes ojos, cuyo brillo capturaban mi atención; 
una mirada absorta en sus cavilaciones, pétrea y dolosa.
De su cabello despuntaban halos de luz, 
cómo sí viejos maestros de la pintura hubiesen eternizado el alba más pura en ellos.

Cuando cerró sus ojos, sentí un horror acuciante,
 cómo si dios hubiera silenciado su voz en el corazón de los hombres. 
Nunca experimenté algo parecido, y aquella mirada, en su abrir y cerrar, me otorgó la vida en enfermiza relación con la muerte.


Ocultaba ladinamente una risa cuyo trazo, de punta a punta, 
se expresaban como el tenue oleaje del mar por la mañana.
Oh madre, oh madre, pesada cruz cargamos a tu nombre.

Vuelco mis recuerdos hacia las aguas de un pasado no tan cercano, oh mi hermano, te desvistes entre las hojas y tu cuerpo es níveo y los ángeles sospechan de tus intenciones.

Inútil nostalgia, un grano de consuelo que se pierde en los trigales del dolor. 


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martes, 14 de abril de 2020

Desesperar





Silencios agolpados en la puerta
Quien abre no es otro diferente de mí
No es un rostro ajeno
Aunque no recuerde el escenario

Desalojado de mí mismo
Quien abre la puerta no me encuentra
Se encuentra con el espejo
Y vierte en él aquello que pensaba perdido.

¿Quién llama a la puerta cuando yo estoy dentro?
¿Porque un tormentoso llanto aflige mi paso?
En la hondura de mi propia vida, el eterno río detuvo su flujo y nada cambió mas
Pantanos de voluntad muerta se vislumbran cuando hablo

Los males que al hombre aquejan están cubiertos de fango
Lo verdadero se oculta en las hojas y susurra por las mañanas
La voluntad de ser, desplegándose en el mundo
No se puede huir de uno, en todo escape, el final es el reflejo
Cuan insoportable resulta si el alma desespera.
Dios, cuanto he obrado en contra mía.











jueves, 30 de enero de 2020

Silencio y desespero



El silencio de dios



Y Saúl, la primera piedra de Israel, conoció entonces el silencio. La distancia de Dios es la distancia del padre y que todo hombre le llore es honroso: la perdida de la vida y la resurrección. Esto bien lo sabía, y enmudecía el corazón de Saúl, rey primero de la tierra santa.

Sombras de Filistea rasqueteaban sus sueños, perdió la esperanza de morir, ya que, esta le sería una ofrenda en comparación al terror del silencio de Dios.

Endor contestó su clamor, la necromante vestida de niebla reveló  sus designios, aquello que vió el rey no fue a través de Dios, sino del pecado.

Aquél que fue enterrado en Ramá, el juez hebreo, flotaba en nubes sobre el abismo envuelto en un manto, con enfado escrutaba el rostro de quien le invocó: ¿Cuál divina razón perturba mi descanso?  Cuidaos de la ira de Dios, como fuego en las venas es su ira y la compasión calla por completa.

A David, el gran rey de Israel será entregado tu reino
Débil como las hojas muertas de invierno fue tu corazón.
Aquel que duda es libre, pero quien sea libre de mí, jamás será salvo.
Samuel, con el estertor: El Señor te entregará a ti y a Israel en manos de los filisteos.
Mañana tú y tus hijos se unirán a mí, y el campamento israelita caerá en poder de los filisteos.

Así despídeme padre, porque desde tus brazos hasta la tumba, habré vivido cómo desee o al menos, responsable fui de toda decisión y no hay muerte ni vida sobre la cual regresar o avanzar.