La
odisea del domingo
Sábado de trapos viejos y
humos nocivos
Particulares sueños en
blanco y negro
Perdida de la conciencia
cuando el sol apuñala el frio
Domingo, dos de la tarde,
¡despierta!
Un grito materno poco
amistoso
Subo el telón y solo admiro
la sentencia gris en el cielo
Pero qué día más deprimente
La música no acompaña
La ropa pesa 100 kilos
¿Cuantas veces viviré estos días?
La respuesta más obvia es: el
resto de mis vidas
4 de la tarde, la comida
explota en mi estomago
No puedo reunirme con el
corazón que deseo
Mira a todos lados y el
domingo me abraza
La nostalgia, sucia perra de
lágrimas guardadas
Pero lo más terrible para el
condenado
Es que al cortar su cabeza
Esta irá a parar en un
infierno peor
Y viene el más infeliz verso
de veinte años
-
- Mañana es lunes -.