miércoles, 17 de noviembre de 2021

La umbría

 

La niebla cae como un niño atolondrado desde la colina azul

Desciende sin tregua hasta abnegar nuestra mirada

En la umbría nos esperan viejos druidas para consolarnos

Conjuros en lenguas muertas, cera de velas derretida

Todo es temor en esta terrible noche

 

Y si por azar encontrases en tu camino la salvación

Abrázale con ahínco como el hijo que encuentra su madre

Los hombres portan el fuego y la oscuridad para hacerle compañía

Todo lo que es dolor, es también nuestra sombra

 

Abre tu pecho para el mundo, para disipar la niebla cegadora

Para recibir estrellas muertas que caen desde un profundo vacío

El noctívago celaje siempre es compañero cuando el corazón yace altivo y nada se ha de temer.

Somos un poema por tallar en roca, esperando inmortalizarnos, pétreos en el tiempo.