jueves, 15 de octubre de 2015

Bitácora, 19 de Muertiembre, 2014





He sido víctima del yo-ismo incontables veces
Esclavo de agujas y papeleras cerebrales
Grito en silencio, muerto, medio drogado, alcoholizado por esta ciudad
Por esta orbe de estética transexual/profana
De mercantilismo nocivo
Respiro cenizas
Me aberran todos los colores

Te enseño tragedia, mi más patética proeza
El temblor de mis piernas
Leo poemas viejos y estrujados
Me abrigo de jazz, ¡oh mi jazz!
Trasforma el vía crucis  en novela barata

De caminar cansino, mi expresión adusta
Con ojeras de llanto desvelado
Moradas y secas
Me revolqué en las piernas de siniestras féminas
De anoréxico lenguaje
De senos maternales al punto de hervir mis órganos
Y así, por la anestesia emocional a la cual me sometía
Perdí unos cuantos hermanos
Mis compañeros de guerra y vomito estruendoso
Hundí mil, no, un millón de veces la cabeza en la almohada
Pedí a dios respuestas, (quien me abandonó)
luego a mis creencias, (las cuales murieron)
Y luego a mi abuela, en edad más adulta (que también desmaterializó su cuerpo con la dialéctica de arcanos en sus manos)

Forjé tantos vacíos, dejé un vaho de flor sodomizada
¡Ay mi bella Venus! ¿Qué conjuros ingenuos se poetizan en tu boca?
De tu semántica se aborta la prosa
Ácidos neurotóxicos

Y mi amigo hermano de no sangre
Inalterable como el invierno en Julio
Azotado junto a mí, en noches que eran días
Y días que eran suplicios al cuerpo
(Un ser humano, de tan precaria edad, no debiese abusar de sí mismo, menos aún de sus límites, y  sin trémulo, de sus adicciones)

He olido esas noches donde los polos convergen
Nací  arrojado a este infierno 
Me pario el miedo
Y solo hayo mi cofradía de metáforas muertas
En el cubo de paredes mancilladas por la memoria
Aquí es donde me desnudo
En mi pieza, que es más un mausoleo
Sentado, con mi atrincherado cráneo arrullado entre mis piernas
Doy rienda suelta a la filosofía depresiva
A la tormentosa angustia

Padecí de amores, claro que sí
Mi estómago se contorsionaba con solo blandir sus imágenes
Me vi envuelto en la mentira, envuelto en una lápida que escribía mi nombre a cada paso y cada línea que entraba en mi nariz
Accedí al flujo de vivir
¡Ja! He visto cosas patéticas, pero verme en esa estructura de vivencia, fue dantesco.

Los años me fueron un poco más amables entonces
Creo, sin temor a exagerar,  que descendí nueve círculos
Que sentí una correa estrangulando mi cabeza
Que nadé el rio Caronte hasta la mano amiga de los dealers
Tan culpables y victimarios como yo
 Me sentaba en la cama, agitaba mis sollozos contra la escritura
Trataba  de hallar en un Everest de cocaína
Una explicación a tanta basura, a esta vida tan asqueada
Pero me hallé ciego
Tocaba las letras
Oía por ejemplo la escala ascendente
Que musicaliza tales escenas
Como hacer el amor con lágrimas en los dientes
No veía
Padre, Madre, hermano donde sea que duermas
¿Dónde están cuando el fúnebre otoño me golpea el corazón?

¡Shhhhhhhhhhhhh silencio niño!

S
I
L
E
N
C
I
O










Los domingos en la tarde se convirtieron año a año
En la obra cinematográfica más triste que jamás aprecié
Y Ya estoy cansado
Estoy muriendo lentamente y a consciencia
Tengo temor a proceder la maldita metamorfosis
La cual me extirpe los últimos buenos tiempos, por así decirlo
De esta instancia tan maravillosa que presencio

Llevo lúcido un par de semanas
No me siento bien
Estoy en una encrucijada sentimental inexplicable, inefable
Pero si he de actuar, sangre mía, dame el valor de aceptar las consecuencias
Por qué soy poseedor de un corazón débil en fuerza
De un enamoramiento flagelado
De adicciones terribles como la pasión
Encadeno mis horas con personas que realmente quisiera execrar

Vida mía, culpable de todo esto soy
Dame libertad, sea en la muerte o en esta obra
Porque aquí confieso:
Vago en un blues melancólico
Transito  una sutil pieza de jazz, específicamente Blue in Green de Mile Davis
De su magno Kind of Blue
Me hará saltar del puente y abismarme en pesadillas
Con la jauría de bestias sofistas del cabaret Munch
Alquimisar mis lenguajes
Hasta parirlos en rocas de oro anti natura

Dormía, dormía, dormía, dormía
Atrapado por los onanistas desamores

Y así entonces noté que mi generación era depravación
Sonreí con lasitud
Me abismé en el metro
En las texturas de la reina abortiva
En las micros de compresión humana
En los taxis funerarios
En los bares y mesitas de poetas estúpidos
En las sabanas y sus fluidos
Me escondí en los baños, infra baños
En los poemas tristes
En la niñita traumada por el padre seductor
>>Regocíjate Freud <<
Me asomé en Santiago como asesino serial
Violé, creo, unas cuantas leyes morales
Neo-morales, quien sabe cómo les llamen ahora
Atormentado siempre por las ulceras emocionales


Llamaban a mis tímpanos, encolerizados los cuervos de sonata Bach
Me exhortaban con canticos sublimes y apologías a la prostitución encefálica
Para recostarnos bajo la lingüística nocturna
Encajar una lagrima torpe en las pupilas
Idiotizar la intelectualidad
Leer y asumir nuestra limitación  como engendros humanos         
De carne y huesos podridos

Desarticulé las risas imbéciles sobre mi cara
Me oscurecí, ardí, actué, herí
Luego Ginsberg
Primitivo Besquiat
Irónicamente feliz, Pizarnik
Más tarde Rimbaud
Tras liberté, Delacroix


Desperté en el surco de su pecho
En la ignominia
Orinado y defecado por los mártires de mi existencia
Por las dudas y traiciones
Disequé mis bosques de otoño sin fragor
Me miré al espejo con asco y agité el esófago:

-Pon la cruz en mi cien maldita cobardía
Desentona los sonidos que provienen de los áridos jardines rojos
Mi cadáver será el faro de las almas en inocente travesía
De los transeúntes asfixiados por el espectro aromático de perros muertos-

¡Allí! ¡Allí!
Allí estaré saltando sobre la vena floja.