sábado, 9 de abril de 2022

 


Este silencio que rueda sobre los andrajos de mi boca

Y con presunta nobleza aquieta el musculo vocal

Cual esfogado indigestado de versos muere en esta quietud

 

No hombre sino niño, enmohecido en los juegos de madera

Ahora, abierto el páramo de sombras, se muestra lo que mis sueños no permiten ver

Una señal de señales, impacto de una bala, un salto de fe hacia el mundo

 

Este silencio preñado de tiempo, de eterno flujo sin paraje alguno

Que sin ánimo de bailar sujeta mi brazo y me lleva por los desfiladeros de la memoria

Para volver a cincelar palabras, sepultadas bajo prosa negra

 

Este silencio atiborrado de nada, de espera, de fatigar la espera, de fatigar el ansia

Después de este susurro de muertos y callejones constreñidos, habré de alzarme sobre el sonido

Le tomaré por esposa, amiga y ejecutora, tomaré el silencio por las astas

 

Aquí, en este charco de versos, agua densa y oscura, de barro hasta la lengua

De aspiraciones sin acción, de habitaciones vacías conmigo dentro

Del vacío que hay en el vacío

en este cabeza encuentro el mayor embate:

Una voz imperecedera que desea morir de un grito en vez de esperar la muerte en el silencio.

 

martes, 21 de diciembre de 2021

Filia de Chronos ( lo bello de lo terrible y lo terrible de lo bello)

 

 

Igual sentencia para todos siempre ha sido: el tiempo

De esto, viejo andar conocido, sabido que es el tiempo tiene rivales cuya empresa ( por obrar tragicómico de los dioses)  resulta ser el desconsuelo insoslayable. 

Sabido es que la bella nostalgia se presenta cómo el puerto de viejos colores, cuando la edad madura, angustiada huye de la hora presente para refugiarse en glorias de la memoria.

El tiempo reducido a una formula, día tras día devorado por las manijas del relojero implacable.

El tiempo entra en la vida, invisible, silencioso, pero bastará con sólo pensar en la muerte de las hojas para tocar lo que yacía dormido.

Y es que el tiempo es angustia nada más, lleva consigo la muerte para todo aquel que le padezca.

 

EL HOMBRE MODERNO PADECE DE TIEMPO

SUFRE LA AGONÍA DE CHRONOS, DEVORA SUS DÍAS CÓMO HIJOS

El HOMBRE SUFRE DE PRESTISSIMO

 

Por ciencia el tiempo es todo igual, la homogénea muestra de dolor para el cosmos.

Por la poesía el tiempo es igual a Proteo, mil formas externas cuyo corazón es uno sólo e inescrutable su real forma.


Hombre, no huyas del tiempo, sombra es de tus latidos, nadie escapa de su jaula

Pero, recuerda bien la palabra de Pizarnik: la jaula se ha vuelto pájaro.


Obra cuan noble te sea posible, que el tiempo no doblegue tu corazón sea por prisa o tardanza

Sólo baila a través de sus lamentos

Lleva su carga y también permítele cargarte

En vano querido amigo, en vano es ir contra  de lo bello y lo terrible.









miércoles, 17 de noviembre de 2021

La umbría

 

La niebla cae como un niño atolondrado desde la colina azul

Desciende sin tregua hasta abnegar nuestra mirada

En la umbría nos esperan viejos druidas para consolarnos

Conjuros en lenguas muertas, cera de velas derretida

Todo es temor en esta terrible noche

 

Y si por azar encontrases en tu camino la salvación

Abrázale con ahínco como el hijo que encuentra su madre

Los hombres portan el fuego y la oscuridad para hacerle compañía

Todo lo que es dolor, es también nuestra sombra

 

Abre tu pecho para el mundo, para disipar la niebla cegadora

Para recibir estrellas muertas que caen desde un profundo vacío

El noctívago celaje siempre es compañero cuando el corazón yace altivo y nada se ha de temer.

Somos un poema por tallar en roca, esperando inmortalizarnos, pétreos en el tiempo.






miércoles, 6 de enero de 2021

Se avecina un terrible momento

 



Sobre las frías rocas bañadas en sal marina, dejo caer mis sueños desde lo alto

El horizonte, de pronto se viste de memorias, los astros caen por la fuerza de los recuerdos

Y sobre este abismal océano, se derrama aquella infancia imposible, ceñida firmemente a mis brazos

Así la infinidad me atrapa, me empuja y arrastra contra las rocas sin mesura alguna

De pronto me veo en medio de la negrura que consume la noche junto al mar

Mi corazón se estremece, ni la muerte podrá salvarme de amar otra vez.








martes, 17 de noviembre de 2020

La inexorable distancia

 

 


He tocado fondo una vez más

Las aguas negras golpean con vehemencia

Ya no veo los ojos del que amé un día

Y no puedo avanzar o retroceder

Cuando todo se desvanece frente a nuestros corazones

La soledad entra cómo un suave aliento de mar

 

Los rostros de aquellas personas circulando rabiosamente, denotan la profunda distancia entre nosotros

Quien me mira no mira como yo ni piensa o ama como yo, ni cómo tú

Y si esta verdad abre paso entre la rivera de los miedos

Entonces quiero desbordar los raudales del temor y recibir el golpe

Expongo mi corazón al eterno espacio entre el mundo y yo.

No he de esperar una respuesta de la realidad a través del lenguaje

Daría toda mi existencia por una palabra que tocase ligeramente la verdad.

 

El amor yace a infinitas leguas, sus huellas indican algo que nombramos pero no sabemos

Se siente tan sublime y dolorosa esta mortífera distancia entre tú y yo

Que ya no se nombrar la libertad aprisionada en mi garganta

O el amor que siempre creo ingenuamente sentir.






viernes, 9 de octubre de 2020

Tiempo y muerte

 


Madre, despierta a tu hijo, es hora de partir y no hay retorno

La muerte nos distanciará de nuestros amigos

El hogar, cosa lejana, se derrumba en mis ojos y lloro a tus pies, sacra vanidad.

El mar antropófago cubre de sal tu boca

La sombra de aquella gran ola, vestida de furia, perpetró mis sueños

Y creyendo haber despertado de tal negrura órfica; la realidad me dio un golpe mucho peor madre.


Abrázame padre porque de mi voluntad temo

A la diestra de tu corazón reposo

Abrazo el tiempo con bríos y este desvanece, me regresa una mirada cuando le pienso

Temo del tiempo; en los sueños le doblego, pero todo es engaño.

La primavera ya cosecha sus vacuas esperanzas otra vez

Tiempo y muerte: la inconciliable condición humana.  








domingo, 9 de agosto de 2020

Cinema

 

En mi corazón elaboro las más patéticas imágenes:

Un adolescente caminando bajo la lluvia después de un quiebre relacional

La perspectiva desde las alturas sobre mi muerte y cuanto me llorarían

Gélidos pasajes cubiertos de penumbra

O mi padre sosteniendo mi cuerpo, interviniendo en un dramático suicidio, colgando de una toalla ceñida al cuello, sujeta al balcón.

Estas imágenes son vistas por mí, en el cinema que albergamos en nuestra cabeza

En momentos de intenso dolor y malestar emocional, operan cómo espacios fantasiosos donde logro desplazar todo mi sufrimiento, lo observo a distancia pero sigue siendo parte de mí, sólo se ha hecho parte de mi gran obra teatral.

Temo quedar preso de estas escenas, de mi fantástico teatro de lo patético

Pero la psique y el espíritu se cuidan, se protegen aunque yo no lo quiera, es por ello que entro y salgo de un marco de realidades, paisajes y sueños que me resguardan cuando caigo en las grietas de la vida misma.

Nunca seré tan magno cómo en mi cabeza y no me interesa serlo

Es peligroso abrazar con afecto estas ideas, podemos terminar engañados por su atractivo mundo y el cuerpo no discierne verdad de fantasía, por lo mismo en que somos vulnerables en nuestros sueños.

Una fantasía sin fronteras: cría sueños y te arrancarán de ti mismo.