Sea la gracia de los justos un regalo supremo, libertad de morir en anonimato y no en una cruz.
Practica la danza
en la piel de las palabras
Toma el ruido de los sauces y obsequia un réquiem
Rebana la hogaza de pan y derrama tu llanto en el
piso
Revuélcate, hazte parte de la madera, límpiate y
deja de escucharme
No escuchas siquiera el sonido de tu boca
haciendo shhh
Ni las hojas cayendo al agua cuando el silencio
abruma
Descansa el álgido manto noctívago sobre los
muros
Las hormigas: reconstruyen Roma, noche y día
Y bien, la danza no es correcta, tal es la
crueldad del espectáculo
Que blandir extremidades al trino de la bandada,
resulta fúnebre
¿Cómo entonces amar la belleza?
No podemos
Transmigrar: de inescrutable importancia
Pero, escuchar con ojos los ases de luz
Pues estos, son el mandato sobre la vida y su
carril
Y todos debemos ser, amos y prometeos de esta
verdad
Transmigrar los parpados cerrados de la niña
sonrojada
Blandirlos sobre la pena del hombre
Ah!! Que oportuna y bella es esta otra vida
Y que todo yace en el corazón labriego
Maquina implacable
No carne, no musculo/ profundo azul
Tapo la cara de los hermanos cadavéricos
Su sangre empapa el trapo
En sus cabezas se refleja el rojo muerto del
cielo
Hermes corrió y dijo: - Los dioses han ordenado
solo una cosa:
Aniquílense fieras, sobre ustedes no caerá nada
más que desgracia, así es la condena impuesta por nosotros, al ver como con sus
propias manos, profanaron el fuego.