viernes, 29 de enero de 2016
miércoles, 27 de enero de 2016
Habló el apóstol violeta desde el pináculo humano
Celebremos
las heridas
Profundos
vacíos de carne
Que
un impulso espinal de nervios rojos sobre rocas sin tallar
brindará
dulces piedrazos a las portas del Tártaro
Celebremos
las derrotas
La
victoria es un engaño
En
lo alto de nuestras frentes sudaremos las amargas lágrimas
Escucharás
el tenue blandir de las alas
del
cuervo dormido en la gruta de tus costillas
Celebremos
las ánimas extendidas de sombra a sombra
Tentadoras
musas al pie de la vie
La
finita vivencia del cuerpo exaspera
Trayectos
de luz a blue
Ama
mi cofradía de burlesque poesuicida
Como
explicarte desdichada hidra
Como
explicarte los montículos atonales en mis tímpanos
Fluido
catatónico
Celar
cuanta inmortalidad posee el verbo en tu lenguaje materno
Reclamo
el ius sanguinis que embiste cada hilo de tus vertebras
Reconozco
aún, el suave petricor que exhalas desde tu vientre
Celebremos
que a tu pecho nace la iridiscencia
Celebremos
la abstracción al amour
Celebremos
hoy que yace intacto el curso de los glóbulos rojos
Acendrado
ángel del cuarto viento
Celebra
el viento y sus veleros en tu boca
Inmarcesibles
sean todos estos veranos
Colgados
de este sonido tan delicado
Fragor
de siembra, trigales y cosechas del alma
El invierno advierte niebla.
(Odilon Redon)
sábado, 23 de enero de 2016
Pertenencia
Conozco
a tus ojos el peso
Escribir
tempestades Mayakosvky
Bancas
de verde gris
Ventanas
otoñales por donde escapa la memoria
Mil
hojas secas
Atravesadas
por un segundo
Pleno
fulgor sea tu vendaje ocular
Adiestrando
lunas saturninas
Jinetes
mezclados a las acuarelas
Chorro
de pintura en tu espalda
Y
los cines de romance bicolor
Normandie
te pensamos
Deseamos
algo deseamos nada
Amamos
entre sabanas de húmedo invierno
Decimos
“nunca más” amamantado de violencia
Luego
del dramatismo
Seducimos
cuerpo a cuerpo el instinto
Sería
mentira decir que hay razón
Disparamos
manos hacia el ineludible azul
Profundo
azul sobre nuestras cabezas
De
allí, poesía hambrienta de nuestras bocas
Construcción
de escenas dulces
Cuanto
quisiera realizarles
¿Es
un instante?
¿Trampas
emocionales?
Respondo
a esto desde las entrañas:
Somos
un instante atrapado en la inexorable voluntad de unirnos
Un
segundo sobre otro
Somos
cazadores de trampas
Pero
esta vez recibimos el mutuo disparo en la sien
Caímos
inconscientes y aún nos damos la mano adormilados
Somos
la victoriosa flor de todas las semillas muertas en primaveras negras
Este
instante durará lo que el corazón pueda latir
Más
allá de respirar solo nos falta actuar.
miércoles, 20 de enero de 2016
Impulso de poesía mal controlado
Epitafio
Construido bajo el temor
Con dioses paganos de mejores tiempos
Estrellas rojas devorando fe
Mentiras sangrantes
Llagas esquizofrénicas
Paris canto con velas muertas en la
retina
Inaccesibles diurnas vasos de leche
entre senos
Regresaré a tu estrella para oler
tierra fértil
Trajín de horizontes adyacentes al sol
Películas nocturnas Santiago en
letargo
Amantes ebrios iracundos
Poetizando de tóxico amor Yungay
Lirica trizada escribas enamorados
Recordarán los años idos el dolor
Una puesta de austeros rostros en el
tarot
Que dirán la muerte es muerte y la
vida un dios
Reminiscencias adornando cajones polvorientos
En la frontera del recuerdo
Los espectros indeseables reinan
Y todos los silencios violan tu inocencia
carnal
Cantico
Nos hablaban los suicidas, poetizidas
que la muerte es un alfil
Que la sangre busca en diagonal las
esfinges de un lamento
Que los reyes sobre astros vagabundos
queman versos
Los rincones milenarios donde espermas
saborean el nacer
Que las hembras traicionadas son más
fieras si se trata de vivir
¡No me hables de amor!
También nos hablaron meticulosamente
sobre las torres que han construido en las cabezas, estos esclavos de las
palabras tajantes que como navajas diseccionan nuestros corazones y la autopsia
resulta violencia tras morir
Para los ojos más sensibles hay un
manto de aves azules
Que nos recuerdan alguna infancia no
tan feliz
¡No me hables de amor!
A la derrota los reproches
frustraciones masturbaciones de un elixir poco ético
Sordos y patéticos cantando como si el
alba fuera a venir
Porque le temen a la noche y la noche
defiende con miedo
Porque el miedo es el arma que
registra los sentidos
Para darle coordenadas sobre cómo
actuar en ellos
Debilitar nuestros caminares, singulares
obras de teatro griego sin fin
Los cadáveres más escépticos se
preguntan si la muerte es un abrazo o un beso
¡No me hables de amor!
Asustado yo corría en los jardines de
mi padre
Atolondrado me bastaban dos monedas y
un amigo bien amable
que jugara allí en mi alcoba
Que manoseara mis entrañas
Y se abrigara con mis notas
¡No me mires así!
En las trasciendas atrincheradas
Cabezas rotas
Arrullo de lluvias dulces
Descalzo en la fangosa puerta
Tendremos que tumbarnos en las tumbas
del vaivén
Epitafios bien pintados de rojo negro
y cruel violeta
Enfermos sometidos
Condenados somos todos
Padecemos de creencias
Poco amor y adusta ciencia
Nos miraran a los ojos
Detenidos frente al todo
Las alarmas refulgentes son pacientes
de la catástrofe
Pues solo eso somos
Una catástrofe perdida
¡No nos traten así!
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