PRÓLOGO
-Viejo señor,
recuerdo tiempo atrás, en que las olas bañaban la muerte y era orgullosa de
esta obra. Hoy, sobre los albatros, alzo mi daga y arrojo el mal que yace en mi
alma sobre los necios, pues la niebla me ha cegado y de flagelo negro estoy
sediento. Ofrezco mi tributo: un hermoso adolescente de familia acaudala. Su
padre nos dio 50 monedas de oro si execrábamos tal abominación de su casa. Afirmó
intolerancia hacia su propia sangre, debido a que siendo efebo, reencarnación de Apolo,
prefería sentirse y machacar el universo en su interior, como una venus.
El padre se lamentaba: - un mal parido caprichoso.
El RITUAL
Es la tarde de todas
las nupcias bajo el sol, el fuego azul claro te abriga, a ti el mercurio y
aloe. Esta honra es para ti, viejo astro de la montaña sagitaria, tú que
enseñaste el fuego a Prometeo, proclamamos tu nombre y tu presencia, como la
tierra reclama el agua para sus hijas, como el hombre reclama el dinero y
bondad ajena sin dar mano alguna, como el niño reclama su inocencia
trasquilada, te reclamamos, pues servirnos de tu asistencia urge al maestro, el
fuego se ha extinguido.
Buer:
Escúchame, y pon todos los espíritus sujetos a mí: para
que todos los espíritus del
firmamento y del éter; sobre la
tierra y bajo la tierra; en tierra
seca y en el agua; del aire
en remolino y del fuego que embiste; y cada
palabra y azote
de Dios deben ser obedientes
conmigo.
Yo,
desde la mortaja sagrada que vistió la muerte del gran traidor, contemplo con
desdén el obrar humano, su sabiduría, su certeza y por consiguiente, su
fracaso.
Me
declaro simpatizante de las huestes paganas, abolicionistas del yugo religioso,
derramo el vino de su sangre y el pan de su carne, bien saben de quien les
hablo.
Injurio
la noche sagrada, adornada por una estrella y tres imbéciles en busca de ella.
Nerón solo fue un pánfilo intento, el primero de todos, el magno, el asesino
del esclavista, pues ¿cómo está escrita la historia?
Iscariote,
toma mi mano y besa mi boca, la mejilla no es de honrar una deidad como la que
te acompaña, líbrate de tus ropas, asciende conmigo, esta es la hora en que lo
inescrutable se vuelve vox populi.
Soy la sabiduría antes del sabio
La ley moral escurre por esta estrella
La hierba muerta del jardín mancillada es vida y
sanación
De la lógica sabrás mucho, de las ciencias
naturales también
La filosofía educó a muchos de mis hijos
Aproximarte a la ciencia es correcto más socorrer
la cruz y confesarte, lo declaro insano
Yo me desnudo ante ustedes, soy la corona de las
cincuenta legiones
Soy raíz de la buena tierra y rueda del hombre
¡Conmigo la historia es avance!
Acomoda tu sangre bajo la danza de los arboles
sagrados
Nutre la magna escuela humana de sapiencia y
practica
Ejerce tu vida por sobre los lastres, asúmete
como el fuego que nunca ha de ser ceniza
Eres la noche y la mañana
Eres las tres, las seis, las nueve y las doce
Eres tiempo/sombra/voz/eco/tierra/trueno/cielo y
la llave del Edén
Arrímate a mi barca, la vida fluye bajo el madero
viejo, mas tú, inclinas la mirada sobre esta
El tiempo transcurre a través de ti, el deseo
muere en tu razón
Escúchame y detén tu paso pues descenderás nueve
veces
Nueves veces serás grande, más grande que los
hombres y mujeres que moran allí
Hijos míos fueron en su vida física, hijos míos
son en la niebla roja.
Ya es hora del pacto apolíneo efebo
Abre tu alma, dispersa la bruma de tus ojos
Esta es la danza de los nobles
Yo soy la puerta del universo
Haz de entrar en silencio
Allí te espera el sonido de tus huesos
separándose de tu carne
El sonido de tu piel separándose de tus músculos
El sonido de la muerte fornicando con tu vida
Allí serás nueve veces
grande.