-Ofrezco
mi vida tal y como llegué
Sin
nada, sin amor, sin prosa, de noche y el corazón en pausa por 30 segundos-.
Relámpago de perlas
Inviernos rojos, marchitos por el halo
de sangre
Cultiva hombre los deseos que abren
tus manos
Porque tus manos estrangulan el agua
que bebimos
Tu pensar mezclado con la añoranza
Tu espesor, te densidad vociferante
El hijo ha probado la vida en la boca del
padre
Se irán los días en los espacios milimétricos
que han dejado los ya idos
La mañana y sus colores decoraran el
viento que circunda tu voz
Amado hombre de mis entrañas
Tuyo es el sastre empapado
Tuya es la roca y el mármol
Tuya es la vida por cuestión de tiempo
A tiempo
A tiempo estamos
A tiempo estamos de perecer
Tú
Tú que eres verbo
No puedo encerrarte verbo mío
No hayo alquimia para transmutarte
Soy pobre de lenguaje
He viajado solo en manos de Morfeo
Mi tinta está seca, muerta, gris y lánguida
La moderna Roma no me es inspiradora
Los valles que imaginé
Las cruces de oro dispuestas en las
estanterías
No puedo amar verbo mío
Hombre de polvo y sangre
No puedo amarte
No puedo amar.
