Tiembla el corazón de todo amante
De todo camino, un abrazador negro se levanta
Y del negro, un alba silenciada por la penuria.
Decidir cuál trampa es mejor para morir
Dos manos enlazadas, quebrantadas por el olvido
Dos trampas: Amor y carne.
Una casa quejumbrosa amainada por el llanto
Papá se fue a las guerras que liberó el humano
Mamá cuelga de mi amado árbol.
Habrá dos fiestas mañana por la noche:
Una por la caída de los astros rojos sobre la tierra
muerta
Y la otra por el sonreír de la vida en manos de un
cuchillo.
Dulces rocas vibrando en tu lengua
Tu presencia es una roca
Tu amor se siente tan frío
Que te beso descalzo para al menos sentir tu sombra.
Dos
trampas: Amor y carne
Una
por la caída de los astros rojos sobre la tierra muerta
Y la otra por el sonreír de la vida en manos de
un cuchillo.