lunes, 22 de agosto de 2016







LA ENTRADA Y SALIDA DEL CIELO    





La inquietante mesura
Machacando por igual todo músculo
Lóbrego túnel
Al final de su negro inalcanzable
Con tus manos extendidas hasta su punto más álgido
Vendrá el, y tú dirás:
-La ira del padre, así es tu nombre en mi boca.
Y el dirá:
-Hijo del rey negro, así es tu nombre en mi lengua.

Pálida noche
Pájaros de madera incendiaria
Yo vi uno de ellos atolondrado
En su flanco: musgo
Y en sus alas: fuego de niebla negra

Cantaba la juventud roja disfrazada:
“No tengas tanta calma, se fiero en el reposo”

Y una bala hambrienta le comía la sien

Intuía que la muerte era amiga
Y me enamoré
¡Yanacona!
Mi corazón fue soslayado
Ella me ama desde las eternidades/distancias
Afelio
Gélido desierto visceral
Apoastro, inaccesible
Y la noche luz
Un surco sobre la siguiente era
Cuantas llagas en la coraza del no muerto
Cuanta vida:
Cuanto peso en la balanza del abismo
Muerte viva, cuan cuan… cuan distante de mi

Al llegar y cruzar por la puerta de cantos
El hedor, de los viajes amorosos tallados en la sien
Bajo custodia sagrada
La tierra azul embiste en primavera
Sobre el nuevo parto que dará un color

Y el viejo anciano testigo de mil deshonras:
¿Ojo de flor, que esperas?
-Una oda para mi muerte.












miércoles, 17 de agosto de 2016

SACRAMENTUM MAGNUM



SACRAMENTUM MAGNUM





He caminado  por los muros de niebla inconsolable
Y he preguntado, perennemente
¿Cuánto tiempo más, se me negará el amor?
De la respuesta, un abedul torcido hacia la muerte

Ven, bebe y celebra con nosotros
Que esta noche desamada yace muerta en la urna de plata
Y la pesadumbre es un metal ponzoñoso
Que ni el hedor puro del llanto de dios, le daría vejez

Mujer de los arrabales
Labriega de rosáceos vástagos
Y tú hombre, tan necio al andar
Herrero del acero fatigoso

Engarcemos cada lirio de esta noche
Piedras de hojas azules
Desdeñadas por el noctívago centinela celeste
Golpean fuerte, tan fuerte el corazón

Y el amor ha sido negado
Los pozos que albergan mis ojos
Hunden la luz del día

Nunca sentí, una tormenta más negra acercarse.









miércoles, 3 de agosto de 2016

La caída de Adán





(Al fondo de la sala, liturgia funeraria)
Por la ruta de los astros pródigos, de envergadura inconcebible
En las oberturas circulares del alma
Un adusto setar dispara el lamento,  por la marcha de sus hijos
Requiem Aeternam
Despidiese el padre sus hijos
La ternura enraizada a la hierba
Con el yacen:
Sus costumbres, de hombre vivo
Escinde los amores / de la carne
Un hombre tan muerto como la cromática del invierno
Y despiertos
Exhortaron su decantación por el tanathos
En la gruta de las ánimas andantes
El padre
El hijo

El invierno…










Helena









Sepulcro: ha descubierto una madre
Ella se yergue, contra el rocoso techo
Su hijo crece en la sombra frotada a las paredes
Y ella se hace luz, para guiarle hasta su anuncio

Helena, así proclamó tu  nombre quien engendraste
Segundo circulo
Desde los fangosos heroicos

Cubiertos de aniquilada historia.















martes, 2 de agosto de 2016

Eroica

Eroica






Hace algunos años me nombraron “El mil veces  maldito”
Como laudo sagrado, este epitafio de mi caminante vida
Se hizo la insignia del templo indeseable
Dentro del  cual mis amores, violentas liras, se rebosan

Espero la eclosión de los canticos sobre el mijo
Me hiendo, punzantemente, sobre el madero que refleja lo alto
Porque allí nací, en los funerales griegos del Otoño
Donde los arreboles golpean sin color

Ellas me juzgaron como el más bajo de los Casio
Las mareas sanguíneas se agitaron con dulzura
Silueta en la hierba, sombra azul, reflejada en el:
Mi padre solía mecerse con mi vida entre sus manos

Pero, la mortalidad de los cantos se ciñe con la niebla
Musgo al rostro, muerto, mira el silencio negro, desde el agua
Los antiguos oscuros
El susurro

Ella, ocaso de mi muerte
Ligera me llama, dice:
Amor, he aquí mi vientre

Para sostener tú peso.