miércoles, 21 de agosto de 2019

Reposo





¿Qué voces oigo cuando me recuesto sobre la tierra?
el fragor de las tumbas mancilladas, de los amoríos baratos
de la candidez, del vivir para vivir y no para morir.

¿Dónde estarán los cadáveres de aquellos poetas y sus flores muertas?
No recuerdo ya el día anterior
Muero incansablemente por la siguiente hora
Desvisto mi carne de palabras, quiebro el lenguaje contra mi rostro
Y  somnoliento, me deshago en la hondura.

Todo grano de tierra que yace bajo mi sombra
Y todo aire que empuja el sonido de la muerte sobre nuestra boca
Es también la nervadura del hombre

La pedregosa mirada del mundo sigue inerte cómo el pasado
Vemos el fuego consumirse a sí mismo
Y el agua fluir en un eterno cambio
Pero esto no es más que un lacónico instante de reposo.






jueves, 15 de agosto de 2019

La quema de silencios







En un breve silencio todo se habrá detenido.
Me has visto bajo la grieta nocturna, en trozos de luz donde
vagamente desteñimos la última estrella.
Me despiertas cómo un parto de estrellas en la negrura del universo; podría caer en ti una y otra vez, de abismo en abismo.

Estoy abierto al mundo, inerme ante la voracidad de los hombres.
Cuando la sombra de la memoria caiga sobre el camino, he de recorrer eternamente la ruta muerta donde el tiempo, sádico y tortuoso, se repite infernalmente sobre sí mismo y nadie huye de su voluntad.
Mi rostro se desprende del exterior y el encuentro con mi propia carne es terrible.

Nadie tiene el atrevimiento de afilar su corazón contra quien se ama
Quien tiene un romance con la vida, es celoso de la muerte.