miércoles, 6 de enero de 2021

Se avecina un terrible momento

 



Sobre las frías rocas bañadas en sal marina, dejo caer mis sueños desde lo alto

El horizonte, de pronto se viste de memorias, los astros caen por la fuerza de los recuerdos

Y sobre este abismal océano, se derrama aquella infancia imposible, ceñida firmemente a mis brazos

Así la infinidad me atrapa, me empuja y arrastra contra las rocas sin mesura alguna

De pronto me veo en medio de la negrura que consume la noche junto al mar

Mi corazón se estremece, ni la muerte podrá salvarme de amar otra vez.