jueves, 26 de junio de 2014






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Descendiendo el  alba de la montaña
Sembrando la inocencia de quien está por nacer
Los pétalos caen a cinco centímetros por segundo
Riéndose levemente de lo gravitacional
Su caída es como quien cae al suelo
Por la herida de los instantes no vividos
En los pétalos de un árbol ya cortado hace años
Se divisan danzas primitivas
Entre el viento y el agua
Desde los ríos
Bach afinando en la corriente
Para guardar la escena  Monet
Pinceladas entre dientes
Denle la absolución a los jinetes de la tormenta
No podrán ver las flores oscilar
Y desde sus raíces escalar verbos
Mil versos y mil tiempos
Al caer los pétalos sobre los imperios verdes
Forman un cuadro espectral
Intangible e invisible
Quien sea libre de todo pasado
Será testigo del cantar de las ánimas
De cada nota escondida en el necio
Mientras la tierra se alza
Como un oleaje de fuego
Abrazando la mirada
Los pies dialogan con el eco
Eco de las mañanas
Con los jueces de la duda
Las manos se retiran
Los ojos se cierran
Reposado ya
Sobre el manto cromático florido
El corazón inicia el mantra
Pero no habla del amor
No habla de las flores
De los pétalos
De un paisaje hermoseado por el poeta
Ni de los escupitajos que descienden del cielo
El corazón simplemente no puede hablar
Sus vectores inmortalizan cada ente que se le acerque
Cada instante
El corazón no posee un lenguaje complejo
No hay rae que le defina
Solo nos hace dignos de andar
Caminar o pensar
De amar
Amar pétalos, montañas ficticias
Y memorias tras el lirio.





Paul Cezánne

domingo, 22 de junio de 2014




Los pies que pisan, se trizan y gritan




El viento embriaga de olvido
La soledad del camino
Los espectros convergen en  dimensiones irreales
Irreales versos
Irreales sueños
La gente grita a viva voz
Pero aun así escuchan sus ecos
Sonidos vagos de lenguas y dientes
El individuo solo tiene espejos para mirarse a si mismo
Podríamos elegir entre morir o resistir
Pero la sangre hace al mártir más feliz
Las ciudades se tiñen de oro y gris
El pasó entre miradas frías
Se hace más denso en cada esquina
Caminar solo
Caminar tieso


Cuando la luna baja el telón nocturno
Se logra apreciar los mendigos y sus castillos
Calcetas mojadas, barba salada
Ojos en pena y labios partidos
Tienen hambre de andar
Los taxis se visten de negro
Para naufragar en las calles
El solitario vino derramado en bares
Los lienzos de oleo los pinta la ventisca
La lluvia cae
Y el paraguas congela el llanto
Los perros se refugian en sus casas
Casas de tierra, cartón o quizás nada
El viaje ya nos es viaje
Si no un embarque
Los océanos innavegables
Ahogan los pies de alguien
El Nilo corre por las veredas
El grifo abierto
Niños soñando


Las carnes bajan de la micro
Perdidos y con los dedos dormidos
La BIP se te rompe y pides permiso
Si el metro está más caro
Pasamos por debajo
Llegando a la casa y las cuentas esperan sedientas
Se abre la puerta del museo
Podemos ver desde arte moderno
Hasta neo clasismo
Un televisor para el triste partido
La radio sintoniza los últimos suicidios
La habitación es un cementerio
Y para llegar a esta
Se necesita un navío
Que cruce al Aqueronte
Con una tumba dentro
Entre sabanas de hielo te lees el libro
Libro de poetas muertos
De amores en vela
De balas en la cabeza
De canticos a la nada
Pones la campana a las 6am
Se te duerme el pecho
Luego el cuello
El cerebro
Te sacas el velo negro
El aroma de los astros
Columpia en tu almohada


Los pechos de la madre
Serán buen recuerdo
Para un hombre no tan cuerdo
Nos vemos pronto
Y si el sol no sale
Las ventanas se abrirán
Para que las mareas de tu sangre
Calmen el impulso
De lanzarte 
De no amarte
De no hablarte
Duérmete
El verso acabó
La trova murió
Mañana no habrá un nuevo día
Es solo tiempo
Que transcurre en tus mejillas
Verdades, respuesta, preguntas y mentiras
¿Nos dormimos ya?
Nos soñamos ya.





jueves, 19 de junio de 2014

Topografía de las ánimas





 Topografía de las ánimas





Entre las desoladas forestaciones de la materia gris
Entre cada pulsación nerviosa que recibe un beso
Va recorriendo lentamente, como cascada
La sangre de tus años, por el laberinto de tus venas
Desembocando en una euforia estomacal


Pálida dermis nevada
Se teje entre capa y capa
Una tonada
Un poema
Una promesa
Los viles huesos los triza el tiempo
Por cada arruga
Cien mil momentos
Sin aliento y sudor de obrero
Ojeras moradas
Narices quebradas
Sinapsis cortada
Coma mental
Puré de uñas para los nervios
Dientes menos por una riña de aquellas


El frío seduce las espaldas
En cada vertebra un ala por crecer
El iris por la cerradura
Viendo la lluvia seminal
Arrullarse tiernamente
En un pajar uterino
La geografía de los cuerpos
Es el verso de los ecos
Que anteceden el ego
Para dar pie al eros
Con las manos hacia el cielo
Telarañas en el pelo
Abismos en los dedos
La lengua de los sueños
Y sin mirar en ellos
La carne se nos hace viento.