miércoles, 13 de agosto de 2014

Cartas anónimas

  





Mi sustancia fue alterada a tal punto de provocarme una reacción alquímica, transmutando mi ánima en mal ánimo. Cuento con cuerpo de bomberos cardiacos en caso que mi corazón arda a más de 600 grados Fahrenheit o Celsius, da igual, el asunto es que no se prenda, porque lo dejaron humeando.
Ante estos acontecimientos doy un punto de quiebre y separo los seres dentro de mí, uno se fue con el fuego y el otro se quedó en el cuerpo, si, el mismo que escribe.
Pienso levantarme tarde, dormirme tarde, comer, salir y escribir tarde; quiero aplazar todo lo que me traiga recuerdos.
La locura ha trazado un paso fronterizo entre el amor y el olvido, pero para mí mala suerte anal, llámese esto mala cuea estas pequeñas llagas no se quitan a voluntad, sino con el tiempo, pero para el colmo, el tiempo para mi jamás tendrá la razón, así que estoy en una encrucijada literal a punto eso de aclararla, falta un poco más de agua para que diluya el sabor amargo...

No hay comentarios:

Publicar un comentario