Hojas de ficus bajo una ventana
Su sombra, trémula ante el céfiro
Constelada por los sueños muertos
Meciéndose en el tiempo.
Burlarán el crono
Las engañarán y se engañaran
Se ocultarán de la maquina implacable
Condenadas a la tierra de otoño.
El trueno de los recuerdos golpeará las puertas
Y los cielos se abrirán en sus cuatro extremos
Las hojas curtirán el tejido de la vida
Todo volverá a la forma del primer océano.
Bajo el azul de la aguas ceremoniales
Trozo de niñito muerto respiramos sin saber
Noctívago cuerpo descalzo balbucea bajo la nada
Nada nada y más nada.
La sombra de las hojas yace quieta en la maceta
Los sueños dorados de infancia rota, se suicidan en el
vacío
Sus lánguidos colores, suspendidos en la ventana
Y de pronto un golpe luz golpea la negrura de la nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario