sábado, 25 de febrero de 2017

La decepción de Prometeo (la danza del hombre)




Sea la gracia de los justos un regalo supremo, libertad de morir en anonimato y no en una cruz.






Practica la danza  en la piel de las palabras
Toma el ruido de los sauces y obsequia un réquiem
Rebana la hogaza de pan y derrama tu llanto en el piso
Revuélcate, hazte parte de la madera, límpiate y deja de escucharme

No escuchas siquiera el sonido de tu boca haciendo shhh
Ni las hojas cayendo al agua cuando el silencio abruma
Descansa el álgido manto noctívago sobre los muros
Las hormigas: reconstruyen Roma, noche y día

Y bien, la danza no es correcta, tal es la crueldad del espectáculo
Que blandir extremidades al trino de la bandada, resulta fúnebre
¿Cómo entonces amar la belleza?
No podemos

Transmigrar: de inescrutable importancia
Pero, escuchar con ojos los ases de luz
Pues estos, son el mandato sobre la vida y su carril
Y todos debemos ser, amos y prometeos de esta verdad


Transmigrar los parpados cerrados de la niña sonrojada
Blandirlos sobre la pena del hombre
Ah!! Que oportuna y bella es esta otra vida
Y que todo yace en el corazón labriego
Maquina implacable
No carne, no musculo/ profundo azul

Tapo la cara de los hermanos cadavéricos
Su sangre empapa el trapo
En sus cabezas se refleja el rojo muerto del cielo
Hermes corrió y dijo: - Los dioses han ordenado solo una cosa:
Aniquílense fieras, sobre ustedes no caerá nada más que desgracia, así es la condena impuesta por nosotros, al ver como con sus propias manos, profanaron el fuego.









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