jueves, 7 de enero de 2016

Trayectos





Trayecto hacía la osa mayor

Estoy muerto
Y muero más por cada noche que toca abrigarme
Miro entre las hojas rojas y lardosas
Mis ojos se duermen con la suavidad de su recuerdo
Me muero
Mue muero me muero me muero me muero

Yo creía que la obra se reestrenaría
Pero estoy vestido de bufón, patético y desafinado
Me ahogaré en las aguas mohosas de mis llantos
Sembrarán hierba negra en mi corazón

Tengo miedo de dar pasos
Estoy ciego, exiguo
Camino lánguido
Todos los soles me dejaron
Todas las lunas me quitaron su amor

Mi sangre circunda más lento
Casi a la velocidad la cual se pudren los cuerpos
Le piedra estéril me encarcela en silencio pétreo

No tengo deseos de aproximarme a los días felices
Vuelvo tan rápido a casa como puedo
A mi tumba, mi cama
Allí espero la muerte con un beso de hiel

¡Ya!
¿Para qué seguir en esto?
Pido a la vida que hunda sus puñales en mí
No quiero ser mártir
Quiero ser devorado por los cuervos de mi aurora
Quiero asfixiarme lentamente entre mis sabanas

Ya no sé escribir
Perdí la fuerza
Primero esto
Luego aquello
Y me apago entre las demás luces
Desaparezco

Eso me toca ahora
Desaparecer
Porque a los 21 años no se debe sufrir
Pero quien mierda se atreve a decir eso sin haber sentido antes
La experiencia solo te dice que la experiencia no sirve de nada
El corazón se quiebra y se quiebra pero no sana
Se rompe hasta hacerse un musculo carente de poética


Si he de sufrir y revolcarme por algo
Será por amor
Y si algo debe matarme
Que sea el amor
Si algo debe salvarme
Que sea el amor
Si algo va enterrarme en la profunda desolación del más penoso rincón del cuerpo
Ese soy yo.









Trayecto hacia el claro oscuro

En cada rincón de este punto cardinal
El miedo se extiende interminablemente
Por cada ventana de vista quebrada
Cada ciénaga corporal abatida en el suelo

Y por este surco me animo a danzar entre cráneos de papel quemado
Las manos de amigos conocidos polvorean de ceniza mi sombra
Contranatura es tu actuar, grita la sangre
Más yo respondo:

Esperadme lejanía mía
Las histéricas bestias del pasado
Me han dado libertad en vuestra tierra
Las calles adoran el Cid humillado
La historia me ha sido tantas veces traidora
Yo que cabalgué sobre hienas de afilados versos
Que canté a los  zares de la Rusia muerta
Y fui desarmado de toda poética
¡Esperadme temida lejanía!
Mi palabra partirá lenguas en dos
Abrirá 400 ojos más
Mi gran hermano
Mi gran hermano

Si quemarme resulta justicia
Pues quemad, quemad toda tela de mi cuerpo
Fuego y amor negro quieren las ciudadelas

Ejecuten la orden cobardes
Los viajes de mis huesos blandirán nuevos universos
Amaré toda luz sobre los palacios mercurianos
Me oscureceré con la niebla de tu aliento.




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