Celebremos
las heridas
Profundos
vacíos de carne
Que
un impulso espinal de nervios rojos sobre rocas sin tallar
brindará
dulces piedrazos a las portas del Tártaro
Celebremos
las derrotas
La
victoria es un engaño
En
lo alto de nuestras frentes sudaremos las amargas lágrimas
Escucharás
el tenue blandir de las alas
del
cuervo dormido en la gruta de tus costillas
Celebremos
las ánimas extendidas de sombra a sombra
Tentadoras
musas al pie de la vie
La
finita vivencia del cuerpo exaspera
Trayectos
de luz a blue
Ama
mi cofradía de burlesque poesuicida
Como
explicarte desdichada hidra
Como
explicarte los montículos atonales en mis tímpanos
Fluido
catatónico
Celar
cuanta inmortalidad posee el verbo en tu lenguaje materno
Reclamo
el ius sanguinis que embiste cada hilo de tus vertebras
Reconozco
aún, el suave petricor que exhalas desde tu vientre
Celebremos
que a tu pecho nace la iridiscencia
Celebremos
la abstracción al amour
Celebremos
hoy que yace intacto el curso de los glóbulos rojos
Acendrado
ángel del cuarto viento
Celebra
el viento y sus veleros en tu boca
Inmarcesibles
sean todos estos veranos
Colgados
de este sonido tan delicado
Fragor
de siembra, trigales y cosechas del alma
El invierno advierte niebla.
(Odilon Redon)

No hay comentarios:
Publicar un comentario