SACRAMENTUM MAGNUM
He caminado
por los muros de niebla inconsolable
Y he preguntado, perennemente
¿Cuánto tiempo más, se me negará el amor?
De la respuesta, un abedul torcido hacia la
muerte
Ven, bebe y celebra con nosotros
Que esta noche desamada yace muerta en la urna de
plata
Y la pesadumbre es un metal ponzoñoso
Que ni el hedor puro del llanto de dios, le daría
vejez
Mujer de los arrabales
Labriega de rosáceos vástagos
Y tú hombre, tan necio al andar
Herrero del acero fatigoso
Engarcemos cada lirio de esta noche
Piedras de hojas azules
Desdeñadas por el noctívago centinela celeste
Golpean fuerte, tan fuerte el corazón
Y el amor ha sido negado
Los pozos que albergan mis ojos
Hunden la luz del día
Nunca sentí, una tormenta más negra acercarse.
No hay comentarios:
Publicar un comentario