Amaba el mar ardiendo
La espuma embistiendo la arena
El Inti derramando oleajes sobre los testigos
El bagaje ocular que dejó la estela
La sombra sincera
La vorágine de amores fríos
De a tres, cuatro y a de cinco
Entre barcos y corazones naufragados
La risa
lacónica de un par de ancianos
La melancolía en los pies
La
noche amarga
Era diacono del
jardín de ninfas volcánicas
De juventud sin vanguardia
Estática, agresiva, abdicaron
Amaba el mar
ardiendo
Él era mar
Yo era mar
Ella era mar
Éramos amar
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