El letargo no es excusa válida para no actuar…
Más aun cuando se tiene el todo por realizar.
En el abismo la soledad acompaña y es amiga, en el abismo la piel es cambiada
como una Pitón y triturando con letal fuerza la sola idea de entregarse. Para los que creen en nada y se aferran al
alba, en la península de los perdidos naufragan caminos definidos y
embarcaciones oxidadas como ideas muertas. ¿Dónde quedó el romanticismo de
vidas anteriores? ¿A quien culpar si no a la misma razón de traicionar los
sueños? Ya no habrá más canticos si no
expresamos el idioma de la sangre, ya no habrá rastro de humanidad sin el idioma
de las ánimas. Cuando los cables sean desconectados de una vez por todas,
cuando las venas pasen a ser tejidos en vez de cobre, el ser comenzará la
tercera guerra y se derribará el olimpo de lo razonable, se enviarán ejércitos y
cruzadas para romper el muro que divide el grito del silencio. Tanto es el
deseo de anidarnos en rejas que al nacer nos destinan hasta la fe a seguir y
tal es la pesadilla que ni fuera de los márgenes terrenales tendremos paz. Si
hoy en día carecemos del veneno verde, nuestros hinchados y pálidos cuerpos son
lanzados a la basura como el perro muerto que avasalló un coloso de cuatro
ruedas, como hiedra seca sobre la cabeza. Corona de espigas, crucificados sean
los afanes de la existencia.
En el abismo no hay escaleras ni cuerda que descienda
del cielo como tal ángel salvador, mas tierra húmeda sobre nuestros cansados
parpados arrojan. La resistencia a la vida debe acabar, no se puede luchar
eternamente con la existencia, el darwinismo fracasó, el ser no se adapta; destruye
para acomodarse de manera anti natura. El ser debe ser libre, colgar su cabeza
en la guillotina de los elíseos y ascender a la libertad de ser libre y no la
libertad de hacer lo que se demande. La
liberté natura como única forma de cohesión y sociabilidad para contrarrestar
el síndrome del siglo XXI que dice:”
todos somos todo, todo para algunos y nada para el resto.” En estos días si
intentas escapar, un cable o una antena te traerá de vuelta, come sus comidas,
compra lo que venden, consume de ellos, pero se un lobo cuando ingreses en sus
cavernas, atácales directo al cuello y no dejes rastro de sangre. No perderemos
un ejemplar de humanidad, más le restará barbarie a la voluntad de vivir.

No hay comentarios:
Publicar un comentario