Te vimos acostado bajo el trance
lunar
Todo estaba bien, todo estaba mal
Puestos tus ojos sobre un espacio sin
sol
Abriendo las cortinas como las
puertas del cielo
Tomando entre tus manos el telar de
miradas
Confesando ante una sotana tus más
hermosos pecados
Cada rincón de tu mano era tembloroso
En cada lugar de tu universo había
big bangs y estrellas naciendo
Así como le canta Venus al vientre
Así como las palabras sobran entre
dos entes
De tal forma y tan esquiva es tu
reacción
Estabas orgulloso del acero entre tus
manos
De la pólvora que este incendia
Tenías el tiro apuntando directo a
ese minucioso blanco
Entre medio de los ojos
Lagunas tristes, lagunas secas
Llevabas el pelo como paja quebradiza
Un reloj de arena que sangraba mirra
La noche agitaba tus velas
El viento era un traidor del silencio
Ibas apresurado, sin mesura
Con una ráfaga de ardientes pensares
entre la nariz
Sabías mejor que todos nosotros
Que cuando bajases del tren
Pintarías un cuadro Coritnh
Difuminando a lento paso tu ira
guardada
Azotada, quebrantada
Cuando el reloj se puso a las cinco
Dejaste de lado el frio té
Te levantaste como si salieras de un
coma
Tus piernas vibraban al son del
espacio tiempo quejumbroso
Descendiste por la escalera
Diste diecisiete pasos
Lo miraste con tal odio
Que ni yo hubiese podido liberar tal
rabia de mi pandora
Sin miedo, sin pensar
Tiraste suavemente del gatillo
Como acariciando el acto
Una breve explosión colmó el manto
astral de pájaros
Los testigos con sus corazones
enmohecidos
Afinaron los gritos y corrieron
Te quedaste ahí, sin dar pista de
locura
Más sereno y hambriento te veías
Le diste justo en la aorta
Estilo vaquero
Bajaste tu sombrero hasta la altura
de los ojos
Y diste el segundo tiro
Final, calló el telón
La segunda bala la ingresaste
certeramente en tu cabeza
Alcanzaste a mirarme de reojo
Caíste al lado de tu padre ya muerto
Y en un abrazo tanatologico
Se dibujó un cuadro sublime
Padre e hijos, descalzos ante la
mortis
Unas hojas de otoño veneciano
cubrieron sus cuerpos
La briza era hostil
Traía moscas y penumbra en sus dedos
Hoy me encuentro a cuatro metros de
altura sobre ti
Dejando una flor de poco color
Una gama expresionista de guerra
bestial
Dije que algún contaría tu historia
Carezco de habilidad para apresar
todos esos bellos detalles
Pero más que tus oídos nadie podrá
comprender de mejor manera
Mis intenciones para contigo
Ahora es tiempo de tomar nuevamente
el tren
Llevo conmigo un puñal
Su punta está bañada en oro
Voy por quien nos condenó en la niñez
Voy por quien hoy nos mantiene
separados
Tú, siendo devorado por gusanos
Y yo oxidado por el oxigeno
Valdrá el tiempo, valdrá el tiempo
Esta vez, seremos felices
Cueste la sangre que cueste
Que esto sea sellado ahora y en la
hora de toda vida
Por la sinceridad del latir y el amor
sanguíneo
Por la cúspide de los deseos infraganti
Por la corona del hades
Me despido, sin más vueltas
Me despido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario